departamento B.A.

Esta mañana he tenido un flechazo. Pero de los que me gustan, de esos llenos de madera y blanco y espacios abiertos; de esos en los que te imaginas leyendo un buen libro y bebiendo una copa de vino.

En un edificio de los años 30 en Lisboa, se han unido los dos últimos pisos creando un dúplex lleno de geometría y equilibrio. La remodelación, llevada a cabo por Atelier Data, tenía como objetivo redistribuir los espacios de la casa dejando en la planta de arriba la zona privada y en la principal las zonas de cocina y salones, donde se eliminaron paredes para conseguir un efecto unificado. La conexión con el exterior es, sin duda, importante, con grandes ventanales en paredes y techos para que entre la luz. La idea principal ha sido la de reinventar la estética de lo natural en un espacio muy urbano.

Las escaleras permanecen “escondidas” tras unos paneles, que se abren y cierran, para así dar más privacidad a las habitaciones. La paz que han conseguido en todo el apartamento es espectacular, no hay nada que sobresalga más de lo que deba, los toques de color en los cuadros de las paredes, algunos detalles decorativos y las plantas que comunican con la terraza le dan un toque “safari” muy interesante, como si no estuvieras en Portugal por unos segundos.

Y mi parte favorita, claro, la habitación en ático con esos ventanales de velux enormes en los que ver el cielo. Aplausos.

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